La difusión de nuestro patrimonio, en pueblos y ciudades, constituye uno de los principales recursos turísticos que sirven para la difusión directa de nuestra cultura. Monumentos, catedrales, yacimientos arqueológicos, museo, cascos históricos, visitas teatralizadas, etc constituyen una fuente inagotable y una revalorizan nuestro legado histórico-artístico.